sábado, 12 de abril de 2014

Por si leíste a Asimov

Intentaba rendir finales, así que estudiaba la bibliografía. Conseguía confiables y certeros resúmenes. Pasaba horas desgravando clases magistrales. Me juntaba en grupos de estudio. Por unos días renunciaba a mi vida social, a mis pasatiempos, a mis amigos. Mas mi voluntad claudicaba, y jamás me presentaba a exámen alguno.

Nunca había entendido los motivos de mi conducta, hasta hoy. Es evidente que soy víctima de las influencias mentales de consejeros de la Segunda Fundación, o del Mulo mismo.